La iniciativa Green Car Eco-design es un proyecto europeo que promueve el eco-diseño de vehículos eléctricos, donde las decisiones se toman en función al impacto medioambiental del desarrollo y fabricación de los principales componentes del vehículo.

Este proyecto coordinado por la fundación CARTIF, de Valladolid, finalizó el 31 de Marzo y acaba de presentarse en firme (tras dos años de desarrollo y más de un  millón de euros de costes). En él han tomado parte 7 socios entre españoles, franceses y portugueses: Fundació CTM Centre Tecnològic (Cataluña), Mondragón Goi Eskola Politeknikoa S.Coop. (País Vasco), IAT (Andalucía), ITA (Aragón), École Supérieure des Technologies Industrielles Avancées (Aquitania-Francia) e Instituto Politécnico de Setúbal (Lisboa-Portugal).

El eco-diseño partió de un modelo de vehículo eléctrico basado en la carrocería de un Toyota Prius de 1.200kg y cinco plazas, pero con un sólo ocupante de 70kg, para un uso particular de 100.000kms y una vida útil de diez años. Este modelo cuenta con autonomía de 140 Km y una velocidad máxima de 120 km/h. De este modo, las medidas teóricas propuestas por los socios se han puesto a prueba para convertirlas en datos reales.

Prototipo del GreenCar Eco-desingLas simulaciones se han realizado con dos vehículos (uno eléctrico puro y otro con configuración serie), tres modelos de baterías, dos de motor de tracción, varias configuraciones de frenado y cargas del vehículo, distinta intensidad de climatización, tres modelos de ruta diferentes y comparando los resultados de consumo de energía, las pérdidas energéticas y la eficiencia de los sistemas bajo distintos modos de conducción.

A través del proyecto ‘Green Car Eco-design’  se han remodelado principalmente seis elementos:

  • Batería: Se propone reducirla y añadir un extensor de autonomía cuyo peso conjunto es inferior al de la batería original. Además el extensor solo será necesario activarlo en trayectos largos si se agota la carga y con 12 litros de gasolina puede realizar hasta 450kms.
  • Convertidor: Aquí se han unido inversor y cargador para mejorar la eficiencia y aumentar la potencia hasta dos veces y media.

  • Puntos de recarga: Se ha tratado de alargar el ciclo de vida y se han integrado componentes electrónicos para que se reduzcan las pérdidas de cables o conectores, disminuyendo el peso y la cantidad de materia prima usada.

  • Frenos: Tanto la pinza como pastillas y disco son propicias al eco-diseño. Se prevé sustituir el hierro de las pinzas por aluminio por su ligereza y la fibra de vidrio de las pastillas por fibra de celulosa que además es menos tóxica.

  • Aire acondicionado: La mejor manera para disminuir el consumo eléctrico de la batería pasa por un sistema de climatización selectivo con asientos climatizados.

  • Sistemas auxiliares alimentados por energías renovables: En este punto se ha desarrollado un curioso sistema recuperador de energía para los amortiguadores, aunque sigue pendiente de patente.

Además de estas medidas, se han propuesto otras que se han incluido en una pequeña ‘guía de eco-diseño del vehículo eléctrico’, si deseas saber más sobre este curioso programa de mejora ecológica del automóvil puedes visitar  la web de Green Car Eco-design.

¿Crees que medir el impacto medioambiental debería ser una prioridad cuando se fabrica un vehículo? ¿A la hora de comprar un automóvil te decantarías por la opción más ecológica si estuviese al mismo precio? ¡Déjanos tu comentario!

Imagen vía @ Green Car Eco-design